Aprender a escribir en tercera persona puede ser complicado para escritores noveles, pero no imposible. No se trata de elegir un pronombre distinto: es abrir la puerta a una narrativa más amplia y a personajes que respiran más allá de tu propia mirada. Para conseguirlo, sin embargo, hace falta práctica. Te contamos cómo escribir en tercera persona en nuestro manual para principiantes, ¡toma nota!
Conviértete en un escritor profesional con la maestría en escritura y narración creativa: te damos las técnicas, ejercicios y herramientas que necesitas para dejar de ser un escritor novel.
¿Qué encontrarás aquí?
Diferencias entre primera y tercera persona
Antes de lanzarte, necesitas entender los fundamentos. La primera persona sitúa la historia dentro de la mente de un solo personaje: yo, nosotros. La tercera persona, en cambio, permite una visión más completa: él, ella, ellos. Esto no solo cambia el pronombre, sino que altera cómo se percibe la acción, la tensión y la conexión emocional del lector.
| Característica | Primera persona | Tercera persona limitada | Tercera persona omnisciente | Notas importantes |
| Pronombres | yo, nosotros | él, ella | él, ella, ellos | La elección del pronombre define el punto de vista |
| Alcance del conocimiento | Solo lo que sabe el narrador | Lo que sabe un personaje | Todo lo que saben todos | Determina la profundidad de la información |
| Intimidad con el personaje | Alta | Moderada | Variable | La cercanía emocional cambia la experiencia del lector |
| Subjetividad | Alta | Media | Variable | La perspectiva subjetiva afecta la interpretación |
| Libertad narrativa | Limitada | Media | Alta | La tercera persona permite explorar varias tramas |
| Flexibilidad temporal | Limitada a la percepción del narrador | Mayor | Total | Puedes saltar en el tiempo más fácilmente |
| Facilidad de escritura | Sencilla, directa | Requiere práctica | Compleja | La tercera persona exige control narrativo |
| Ejemplos de uso | Diario, autobiografía, novela íntima | Novela, cuento con enfoque personal | Novela épica, narrativa compleja | Depende del objetivo narrativo |
¿Por qué cuesta escribir en tercera persona?
Si eres un escritor novel, es normal que al principio la tercera persona se sienta como un traje demasiado grande. Hay varias razones por las que esto sucede:
- Separación emocional. En primera persona, tu protagonista es tu espejo. Todo lo que siente lo sientes tú. La tercera persona requiere que mantengas cierta distancia y, aun así, transmitas emociones auténticas.
- Control del punto de vista. En tercera persona, especialmente omnisciente, debes decidir qué mostrar y qué ocultar. Cada escena necesita equilibrio entre narrador y personaje, y eso exige planificación.
- Riesgo de «cámara flotante». Algunos escritores pierden la conexión con la historia porque saltan de perspectiva en perspectiva sin coherencia, lo que confunde al lector.
- Diálogos y pensamientos internos. En tercera persona, estos elementos deben integrarse de forma natural. No es tan simple como poner «pensé» o «dije»: cada pensamiento debe sentirse orgánico desde la visión externa del narrador.
- Fluidez narrativa. Mantener la tercera persona requiere práctica constante. No basta con cambiar pronombres: es un cambio de mentalidad sobre cómo percibir y transmitir la historia.
¿La buena noticia? Estas dificultades son perfectamente superables. Con práctica y técnica, cualquier escritor novel puede dominar la tercera persona y elevar sus relatos a un nivel profesional.
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Ejemplos de escritura en tercera persona
La teoría es útil, pero nada sustituye el ejemplo. Observa estas breves escenas para ver cómo funciona la tercera persona en acción:
- Ejemplo 1: tercera persona limitada. Lucía caminaba por la avenida principal, sin saber que alguien la observaba desde la sombra del café. Cada paso que daba hacía que su corazón latiera más rápido, y no podía imaginar que aquella tarde cambiaría su vida para siempre.
- Ejemplo 2: tercera persona omnisciente. Lucía caminaba por la avenida principal, ajena a la mirada que la seguía. En la sombra del café, Javier pensaba en cómo acercarse sin asustarla, mientras Marta, desde la otra esquina, ya planeaba intervenir. Todos estaban conectados por un hilo invisible que ni siquiera ellos comprendían.
- Ejemplo 3: comparación con primera persona. Primera persona: «No podía dejar de pensar en aquel extraño que me seguía. Sentía que cada paso que daba estaba bajo su control«. En cambio, en tercera persona limitada, sería: «Lucía no podía dejar de pensar en aquel extraño. Cada paso parecía estar bajo su control.«
Fíjate cómo en tercera persona, el narrador ofrece espacio para la acción, la observación y la interpretación de múltiples ángulos, sin perder cercanía con el personaje.
Conoce qué es la escritura narrativa y los mejores tips para cautivar a tus lectores.
Cómo escribir en tercera persona: manual práctico
Ahora viene la parte que te interesa: cómo hacerlo bien. Aquí tienes seis consejos para escritores noveles que quieren aprender cómo escribir en tercera persona.
Define tu tipo de tercera persona
Antes de escribir una sola línea, decide si tu historia se beneficiará de la tercera persona limitada o la omnisciente. La limitada mantiene la atención en un solo personaje, perfecta para crear intimidad sin perder distancia. La omnisciente es ideal para tramas complejas con múltiples personajes y subtramas. Esta decisión guiará tu narrativa y evitará confusiones.
Mantén la coherencia del punto de vista
Nunca cambies de perspectiva de personaje en medio de un párrafo. La coherencia es clave para que el lector se mantenga inmerso en la historia. Si necesitas alternar puntos de vista, hazlo en capítulos o secciones claras, evitando que la narrativa se «descontrole». Esto es algo que incluso los escritores profesionales cuidan con meticulosidad.
Observa antes de narrar
En tercera persona, el narrador actúa como una cámara que observa la acción. Antes de escribir una escena, pregúntate: ¿qué ve mi personaje? ¿Qué sabe? ¿Qué ignora? Esta observación consciente te ayudará a describir acciones, emociones y pensamientos de manera natural y efectiva.
Integra pensamientos y emociones con sutileza
No abuses de frases como «pensó» o «sintió». En tercera persona, puedes mostrar pensamientos y emociones a través de acciones, gestos o diálogos internos.
En lugar de escribir «Lucía estaba nerviosa», puedes probar con «Lucía tamborileó los dedos sobre la mesa, su mirada saltando de un punto a otro sin descanso». Son estos pequeños detalles los que transmiten las emociones de manera más sofisticada y profesional.
Domina la descripción de escenarios
En tercera persona, los escenarios no solo acompañan, sino que también informan, construyen atmósfera y profundizan en la historia. Aprende a describir lugares sin saturar la lectura: usa detalles selectivos y significativos que refuercen la acción o el estado de ánimo del personaje.
Revisa con ojo crítico
Después de escribir, lee tu texto preguntándote: ¿Es coherente el punto de vista? ¿Se perciben claramente las emociones del personaje? ¿La narrativa fluye sin interrupciones? La revisión profesional es lo que distingue a un escritor novel de un narrador convincente.
Escribir en tercera persona es un desafío, pero merece la pena. Te permite contar historias más complejas y explorar distintos puntos de vista. Con práctica y atención a los detalles podrás dominar la tercera persona y transformar tu narrativa. ¿Te atreves a apostar por tu talento? ¡Inscríbete en nuestra Maestría Internacional en Escritura y Narración Creativa y empieza a profesionalizar tus habilidades de escritor/a!



